Ya han pasado mas de 3 semanas desde el gran dia en que me entregaron las lllaves de mi casa y tras los primeros nerviosismos de "esto no me gusta, esto no funciona" ya voy centrándome e ilusionandome cada vez mas con mi pequeño lugar en el mundo.
Un poco de limpieza, un par de bombillas, algo de bricolage para ir acostumbrandome (gracias a MasterMike y Nyos por sus consejos de Bricomania) y tener a mano el catálogo de Ikea y Leroy Merlin para imaginar como redecorar mi vida hasta hacerla un poco mas mía.
Mi primera intención al entrar en el piso era alquilarlo lo antes posible para así poder vivir un poco mejor los primeros años de hipoteca, pero reconozco que después de estar alli enseñando el piso a mis amigos y familiares y, sobre todo, despues de hacer chapucillas en ella me da una pena tremenda. Por no hablar del miedo a que se me metan unos desalmados que no paguen y/o destrocen el piso.
Al igual que una montaña rusa voy cambiando de opinión cada dos por tres y ahora mismo si que tengo ganas de alquilar. Esto de estar sufriendo al ver una cartelera repleta de cosas interesantes que ver, no va conmigo. Por no hablar de la gozada de cenar con los amigos en nuevos y divertidos restaurantes (ayyy!! nuestro chino-estreseante-gay).
Cambiando de tema. En estos dias tambien tuvimos nuestra primera reunión de vecinos. Yo tenía el presentimiento que por la zona en que había comprado la casa era muy probable que la mayoria de los vecinos fueran bastante mayores, superando con creces la edad de mis padres. Pero en este caso ha habído sorpresa. La mayoria somos gente joven. Se decidió por mayoria que nuestra representante, es decir la Presidenta, fuera una chica de unos cuarenta que ya vive en el edificio y que además se la ve con mucho desparpajo para arreglar y solucionar cosas. Al final de la reunión, con la excusa de prestar una espátula a uno de mis vecinos, pudimos coger confianza y enseñarnos nuestras respectivas casas. Con diferencia, la mia me gusta mas por su distribución mas uniforme. Esto me puso contento, ¡¡tuve buen ojo el día que elegí la letra del piso!!
Tambien estos dias me he encontrado en el descansillo con el vecino que yo sospecho es gay. A priori parece un tipo normal, con ganas de disfrutar la casa sin armar mucho jaleo. Al no tener pluma sigo con la intriga de saber si és o no. Todo llegará... De momento puedo decir que es majo y que conoce el barrio de toda la vida; así que ya sé a quien pedir consejo cuando tenga que buscar algo urgentemente.
Como todavía no tenemos ascensor por culpa de que tampoco disponemos de línea telefónica en el edificio (dichosa Timofónica) pues sigo a la espera de poder comprar una nevera y lavadora, que quieras que nó "visten" mucho una cocina. Asi que aprovechando la espera me dedicaré a dejar las paredes como a mi me gustan, lisas y de un color pastel suave. Tardaré, estoy perezoso...
¡Que no se me olvide que necesito comprar balletas para limpiar y colocar los accesorios del baño!
Shalom,
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