Solo llevamos cinco horas de 2006 y me acabo de dar cuenta de que apenas he prestado atención a todos los ritos supersticiosos que se suelen hacer en Nochevieja para que te traigan "buena suerte" - ni pie derecho, ni lentejas, ni ropa interior roja, ni oro en la copa...- . No quiero pensar que los necesito. Borrón y cuenta nueva. Este año par tengo que seguir aprendiendo a valorar lo realmente importante y espero que la suerte en el terreno de la salud y el trabajo nos acompañen como hasta ahora, a mi y a los que me rodean.
Lo iremos viendo juntos desde aqui.
Shalom y feliz año 2006.
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