31 marzo 2008

16 DE MARZO DE 2008

Es una lástima que hasta que no le sucede a uno mismo no te das cuenta de lo que cambia la vida tener hijos.
No es que sea mi caso, ya que lo más parecido que voy a tener a un hijo son mis recién estrenados sobrinos ¡pero vaya cambio!
Que nadie piense mal; esta vez no van mis tiros por la parte negativa como es habitual en mí, sino en esa sensación nueva -casi de enamoramiento- que embarga. Mariposas en el estómago, mirar las fotos una y otra vez y ver pasar las horas con desesperación para encontrar el momento de volver a estar juntos. Igual que el amor recién estrenado.
Imagino que mis sobrinos no serán especialmente guapos ni feos, ni especialmente listos ni tontos pero son tantas las ilusiones que uno deposita en ellos...intentando que mejoren lo presente o al menos que no lo empeoren :D
Si alguna vez alguno de ellos lee este post me gustaría que supieran que su tío actualmente tiene 29 años y que les tiene un cariño especial nunca antes experimentado hacia un bebé. Además espero que cuando sean más mayores no vean a su tío como un señor mayor que viene a visitarles de vez en cuando sino una persona "enrollada" (¿se usará ese término dentro de 15 años?) que intentará transmitirles lo mejor de su experiencia por la vida.

Larga y saludable vida a mis sobrinos.

No hay comentarios.: