
Todavía tengo fresco en la memoria el dia que por primera vez íbamos a ir a ver ésta obra de teatro.
Sería por el mes de junio de 2004 cuando Alb&Adri, un servidor y un rompecorazones que conocí en la sala Cool un par de semanas antes, nos pusimos a la búsqueda del teatro "Liberarte" (www.teatroliberarte.com), pero fué en vano....Ni pudimos ver la obra ni conseguimos encontrar la dichosa calle donde estába. Supusimos que serían unos locos de alguna secta y que como premio de consolación nos merecimos una despedida amarga del rompecorazones y unas raciones por Latina, que no está nada mal.
Ahora en enero de 2005, debo suponer que por la falta de recursos económicos de Javi (dichosas hipotecas), buscar alternativas culturales a la altura de cualquier economía (¡solo 5 euros!) ha sido todo un acierto para volver a convocar, vía mail, a los J.A.D.A. y pasar una tarde agradable de teatro.
Correos electrónicos por aquí y por allá...y los primeros en rajarse fueron Alb&Adri. Esta vez Emi les tenía atrapados por los webos. El siguiente en caer de la lista fue John; una programación imposible al final de mes le privó de disfrutar de tan grato espectáculo. Y así uno tras otro hasta que quedamos Javi, Jose y yo.
Mapa en mano, conseguimos dar con el ¿teatro?. En apariencia exterior sería lo mas parecido a un taller mecánico...pero dentro se respiraba un ambiente amateur de lo mas curioso. El publico iba llegando por momentos y parecía que el cotarro se iba animando. Apertura de puertas.
Nos encontramos con una sala de diminutas proporciones (a penas 6x15 metros), las butacas justas para el personal y un escenario desnudo de telón pero salpicado por una decoración estilo cutre-almodóvar; y cuando digo cutre, me refiero a bajo de presupuesto.
Comienza la función.
La sinopsis es bien sencilla. Saverio, un homosexual cincuenton y plumífero organiza una fiesta con sus amigos en su casa para conocer de primera mano cómo es el nuevo superdotado novio de Nacho. Para ello le pide a una amiga suya que se haga pasar por "chacha" lesbiana, que da mas categoria a una casa, y que compre todo tipo de salchichas, chorizos y demás embutidos para picar durante la fiesta. Música petarda, disfraces y todo tipo de comentarios mordaces, rozando lo ordinario, hacen de esta fiesta toda una locura divertidísima.
Los actores los hay mejores y peores, pero desde luego que hacen reir a carcajada limpia a todos los presentes. Casi dos horas después sales del teatro con una sonrisa tonta y pensando lo bien invertidos que han sido los ¡ solo 5 euros! que nos ha costado verlo.
Espero que les vaya bien a estos chicos y sobre todo Daniel Cicaré (Director y actor) porque creo que han sabido demostrar que con pocos medios se puede hacer reir sánamente.
P.D. Esta obra no es recomendable para maricas con prejuicios, heteros cerraditos de mente y personas con risa fácil.
Shalom
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